El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Coyhaique condenó hoy –martes 15 de septiembre– a Francisco Gabriel Cortés Aguilar a la pena de 7 años de presidio efectivo, en calidad de autor del delito consumado de conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad con resultado de muerte. Ilícito perpetrado en agosto del año pasado, en la comuna de Puerto Cisnes.

En fallo unánime (causa rol 18-2020), el tribunal –integrado por los magistrados Mónica Coloma Pulgar (presidenta), Rosalía Mansilla Quiroz y Pablo Freire Gavilán (redactor)– aplicó, además, a Cortés Aguilar las accesorias legales de inhabilitación perpetua para conducir vehículos motorizados, la inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena; más el pago de una multa de 20 UTM.

Asimismo, el tribunal decretó el comiso de la camioneta que conducía el condenado, la cual deberá ser puesta a disposición del tribunal encargado de la ejecución de la pena, una vez que la sentencia  se encuentre  ejecutoriada, para los efectos de lo establecido en el artículo 469 del Código Procesal Penal.

El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que alrededor de las cinco de la madrugada del 18 de agosto de 2019, Cortés Aguilar acompañado de las víctimas, Jim Ceidan Carrasco Nancul y Marco Antonio Cortés García, conducía en estado de ebriedad una camioneta marca Toyota, color azul, cabina simple, por la Ruta X-24, camino antiguo de acceso a Puerto Cisnes. Al llegar a la altura del kilómetro 4 de dicha arteria, el condenado perdió el control del móvil, saliéndose del camino, volcándose, cayendo a un barranco y finalmente al mar. A consecuencia del accidente, Carrasco Nancul y Cortés García fallecieron en el lugar por asfixia por sumersión. El examen de alcoholemia practicado a Cortés Aguilar arrojó 1.47 gramos por mil de alcohol en la sangre.

Asimismo, al momento de los hechos, el condenado manejaba sin contar con licencia de conducir, la cual nunca había obtenido y, además, se encontraba con suspensión para obtenerla por el lapso de dos años, por sentencia definitiva dictada en causa diversa.